Las válvulas rotativas se utilizan para la descarga continua de materiales en polvo, asegurando un excelente sello neumático entre el interior de la tolva y el exterior, minimizando las pérdidas de carga en el sistema. Pueden emplearse en colectores de polvo como filtros de mangas, filtros de cartuchos, tolvas de acumulación, como alimentadores en sistemas de transporte neumático.
Se fabrican en acero al carbono y también en acero inoxidable para el manejo de alimentos, se fabrican en varios tamaño de flanges que van desde 100 mm hasta 750 mm.